El arte de la disminución en el nuevo disco de Leonor de Lera y L´Estro d´Orfeo

El arte de la disminución en el nuevo disco de Leonor de Lera y L´Estro d´Orfeo

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La violinista Leonor de Lera ha lanzado a principios de 2020 un nuevo disco con su conjunto de música antigua L´Estro d´Orfeo, que lleva por título L’Arte di diminuire, puesto que está dedicado al uso que se hacía en la música del siglo XVII de la técnica conocida como disminución.

A grandes rasgos, se trata de una forma de ornamentación melódica basada en la división de notas largas en otras más cortas.

Se trata del segundo título de la discografía del ensemble tras su ópera prima Altri Canti d’Amor de 2017, cuyo repertorio giraba en torno a la música del seicento italiano surgida de las escuelas del norte de Italia, en concreto, las de Venecia, Módena y Lombardía.

Junto a Leonor de Lera, responsable de la dirección artística de la grabación e intérprete del violín barroco, han intervenido el violagambista Rodney Prada, el teclista Javier Núñez y Josep María Martí en la parte de los instrumentos de cuerda pulsada, la guitarra barroca y la tiorba.

El eje temático que vertebra esta obra es la disminución, representada en un repertorio de piezas de los italianos Girolamo Dalla Casa, Marco Uccellini, Biagio Marini, Giovanni Girolamo Kapsberger, Francesco Rognoni, y del español Bartolomé de Selma y Salaverde, y de aportaciones originales del propio conjunto.

La disminución está presente en la música renacentista y en buena parte de la del Barroco.

En Italia también fueron conocidas como passaggio, en Francia como double, en Inglaterra como division, y, finalmente, en España se llamaron glosas, siendo uno de los grandes exponentes del género el toledano Diego Ortiz, autor del libro Tratado de glosas publicado en Roma en 1553.

La técnica de la disminución tiene una importante trayectoria en la historia de la música.

Imogene Horsley (The Diminutions in Composition and Theory of Composition, 1963)  remite hasta el siglo XIV para encontrar las primeras discusiones teóricas sobre el tema, y uno de los primeros tratados al respecto, De cantu fractabile de Ugolino de Mantero.

El florecimiento del Ars Nova comienza a establecer conexiones entre las disminuciones y las técnicas del contrapunto, algo que contempla otro teórico de la época, Juan de Muris, en su obra sobre teoría musical.

En el siglo XVI el dominio de esta técnica de embellecimiento melódico ya se ha convertido en una seña de virtuosismo.

Un buen intérprete debe ser capaz de improvisar pasajes musicales impactantes y rápidos, de forma que comienzan a proliferar los manuales para dominar la ornamentación, como el arriba citado de Ortiz.

El siglo siguiente mantuvo el entusiasmo por la disminución y estas llegaban a ser incluso a ser publicadas, en vez de improvisarse, para satisfacer el ansia de virtuosismo de los intérpretes.

Por ejemplo, en 1614 Bartholomeo Barbarino publicó su segundo libro de motetes en el que incluía dos versiones de cada pieza: una más simple para aquellos que no dominaban la coloratura (la capacidad para cantar sucesiones de notas rápidas) o que dominaban la técnica del contrapunto lo suficiente como para crear sus propias disminuciones, y otra versión “embellecida” con disminuciones de cada motete para los que no tenían conocimientos de música suficientes para improvisarlas.

L´Estro d´Orfeo ha incluido en L’Arte di diminuire las obras de una serie de creadores, que, a caballo entre los dos siglos, tienen en común el haber profundizado en la teoría de la disminución y que la aplicaron en la música instrumental.

Igualmente, el disco incluye varios ejemplos de disminución compuestos por los propios miembros del grupo.

Uno de los principales teóricos de la disminución del Renacimiento tardío es Girolamo Dalla Casa -presente en la selección de temas-, que en 1584 publica el tratado Il vero modo di diminuir con tutte le sorti di stromenti en donde expone en dos volúmenes los pormenores de la técnica, con abundantes ejemplos de chansons francesas y madrigales italianos populares en la época.

De acuerdo con Imogene Horsley, el libro de Dalla Casa marca el final de las formas de ornamentación renacentistas y el principio de las barrocas, dadas las innovaciones en el campo que introduce.

El repertorio incluido en el disco incluye también la obra de otro autor de un manual de disminución, como lo fue Francesco Rognoni.

En 1602 publicó Selva de varii passaggi siguiendo la estela de su progenitor, que treinta años antes escribió otro tratado de ornamentación, Passagi per potersi essercitare nel diminuire.

Al igual que en el caso del libro de Girolamo Dalla Casa, el de Rognoni se convierte en bisagra entre el estilo del final del Renacimiento y las nuevas formas que emergen en el siglo XVII, de forma que, como lo expresa Stewart Carter (Francesco Rognoni’s “Selva de varii passaggi” (1602): Fresh Details concerning Early Baroque Vocal Ornamentation, 1989):

“Las ideas de Rognoni eran indicativas del conflicto que sentían los músicos que aceptaban con entusiasmo muchos aspectos del stile nuovo, pero que no podían rechazar el estilo del Renacimiento tardío en el que habían sido formados.”

Otro de los nombre que aparece en L’Arte di diminuire es el de Salomone Rossi, que publicó entre 1607 y 1622 cuatro libros de música instrumental, y que realizó grandes aportaciones a la música de cámara barroca a través de sus sonatas a trío, que ocupan los dos últimos volúmenes.

De las diecinueve sonatas que escribió, seis son en estilo libre y trece en forma de variaciones, una de las cuales es interpretada en el disco.

Por su parte, Marco Uccellini, nacido en 1603, fue un gran innovador de la técnica del violín y publicó hasta ocho colecciones de música instrumental, entre 1639 y 1667, que contenían numerosas variaciones de sinfonías, sonatas y danzas, aparte de música completamente original.

Otro violinista destacado de la época cuyas disminuciones aparecen en el repertorio es Biagio Marini, que entre otras muchas aportaciones técnicas, está considerado como el primero en desarrollar la escritura de solo para instrumentos.

También está presente en el álbum Giovanni Girolamo Kapsperger, uno de los más importantes compositores para laúd y tiorba de principios del siglo XVII, través de las disminuciones aplicadas a una folia.

El último compositor incluido en el disco es español.

Se trata del conquense Bartolomé Selma y Salaverde, cuyo libro de Canzoni, fantasie et correnti (Venecia, 1638), incluye tanto la tradición de las sonatas primitivas, como la moda de las variaciones de la primera mitad del siglo XVII.

Precisamente,  L’Arte di diminuire incorpora la versión que hizo el autor sobre el conocido madrigal de Palestrina, Vestiva i colli, que fue muy glosado por los músicos del momento.

Aparte de las piezas del pasado, los miembros de L´Estro d´Orfeo han aportado sus propias versiones de la música de otros, mostrando in situ la aplicación de la técnica de la disminución.

De esta forma, el teclista Javier Núñez ofrece una revisión de O felici occhi miei de Arcadelt, mientras que Rodney Prada hace lo propio con un madrigal de Cipriano de Rore.

Por su parte, la propia Leonor de Lera es la responsable de hasta cuatro variaciones de puño propio, dos de ellas sobre obras de Palestrina.

 

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