Música para una cúpula (Guillaume Dufay)

Música para una cúpula (Guillaume Dufay)

  • Comentar
  • Imprimir
  • Compartir

Los compositores aprovechan cualquier ocasión para escribir buena música.

En la Edad Media también se hacía lo mismo. No solo se componía para reyes, papas, ceremonias, misas importante, etc. sino también para edificios.

En este caso uno de los edificios más bellos del mundo que está, como no podía ser menos, en Italia. Además el aniversario fue ayer mismo… más o menos. ¿Quieres ver a qué me estoy refiriendo?

Luego te explicaré el “más o menos”. Ahora quiero que sepas que nuestro compositor de hoy es Guillaume Dufay (1397?-1474), o Du Fay.

En su época era el compositor más importante; su música era copiada por todo aquel que se dedicaba a la polifonía y era interpretada en todos los lugares. Nació en Bélgica pero vivió gran parte de su tiempo en Francia.

No solamente supo mantener la tradición de la época sino que introdujo nuevas técnicas contrapuntísticas y polifónicas. Sin embargo, tras su muerte no gozó de una fama tan importante.

Du Fay compuso prácticamente todos los géneros musicales existentes en su época, tanto religiosas como seculares, destacando los cantos llanos en fabordones y los motetes isorrítmicos.

La música que te traigo hoy es una de este tipo. Un motete isorrítmico es aquel que usa un esquema fijo de alturas que dan lugar a un esquema rítmico que se repite. La verdad que explicarlo es algo farragoso, incluso ya por la misma terminología (en la que aparecen términos como colores, taleas, disminuciones, etc.).

El 25 de marzo de 1436 se consagró la Basilica di Santa Maria del Fiore.

Casi estaba ya compuesta, y el arquitecto Filippo Brunelleschi lo remató construyendo la impresionante cúpula.

Para esa ceremonia, oficiada por el papa Eugenio IV, compuso Dufay su motete isorrítmico Nuper rosarum flores (“Las rosas adornan perpetuamente”).

En el texto se hace referencia al regalo que hizo el papa a la ciudad de Florencia de una rosa dorada que adornase el altar mayor.

El motete usa el cantus firmus del introito de la misa de dedicación de una basílica (“Terribilis est locus iste”), y está compuesto para cuatro voces con dos tenores.

Está elaborado en estructura de disminución . Los tenores presentan el color (melodía) cuatro veces con esquemas rítmicos (taleas) distintos.

Eso que dije al principio de que ayer hizo más o menos el aniversario se debe a que con la adopción de distintos calendarios y sus reformas no se puede decir que ayer se cumpliese “exactamente” el aniversario de la consagración de la basílica, pero constituye una buena excusa para escuchar esta famosa obra medieval.

El texto de la primera estrofa es:

Pasado el áspero invierno, las rosas,
regalo papal reciente,
adornan perpetuamente
el Templo de la estructura
más grandiosa dedicada pía
y devotamente a ti,
Virgen celestial.

Aquí lo tienes interpretado por el conjunto Huelgas Ensemble dirigido por Paul Van Nevel.

(Haz clic en botón de PLAY abajo. Es posible que antes de la música tengas que escuchar algo de publicidad. Espera que pase y comenzará la música automáticamente.

En la parte superior derecha verás dos controles que puedes deslizar con el ratón; el de la izquierda es con el que puedes controlar el volumen.)

Fuente: /blogs.periodistadigital.com

4 Comentarios sobre “Música para una cúpula (Guillaume Dufay)”

  1. Qué bonito e interesante, y ¡¡cómo me gusta Dufay!!; ya conocía la composición, pero ignoraba esta historia. Muchas gracias.

  2. Qué bonito e interesante, y ¡¡cómo me gusta Dufay!!; ya conocía la composición, pero ignoraba esta historia. Muchas gracias.

Escribir un comentario sobre Inmaculada Rodríguez



  • Compositores

    Juan del Encina

    Juan del Encina Quizás si algún día buscando entre legajos encontramos alguna frase referida a Zerbantes, sonreiremos y seguiremos...

    noviembre 27th, 2018 | Leer más