La aportación a la guitarra barroca de Giovanni Paolo Foscarini

La aportación a la guitarra barroca de Giovanni Paolo Foscarini

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La transición del siglo XVI al XVII conlleva una gradual pérdida de importancia de los cordófonos que se tocaban con técnica punteada, como la vihuela y el laúd, en favor de la guitarra que se interpretaba rasgueando.

La diferencia, que no es baladí, nos la explica Rafael Mitjana en su monumental obra Historia de la música en España (1920):

“Al tañer punteado artístico propio de los virtuosos vihuelistas sucede el rasgueado, forma típica y nacional de tocar la guitarra, que consiste en rozar rápidamente las cuerdas con los cuatro dedos largos de la mano para producir acordes arpegiados, mientras que el pulgar hace sonar el bajo.”

No obstante, en el siglo XVII, la técnica de la guitarra se va haciendo más compleja y gradualmente va combinando punteado y rasgueado de forma sutil, acercándose al sonido que conocemos en la actualidad.

Este siglo alumbra a grandes maestros de la guitarra que sientan las bases de la interpretación del instrumento.

Inmediatamente nos viene a la cabeza el nombre del grandísimo Gaspar Sanz, pero hubo otros antes, como el italiano Giovanni Paolo Foscarini, que fueron abriendo el camino para el desarrollo de la forma de tañer la guitarra barroca.

Foscarini quizá no fuera el primero en utilizar el estilo mixto para interpretar la guitarra. Monica Hall sugiere que parte de las innovaciones que aparecen en sus libros proceden de obras precedentes del también guitarrista Giovanni Ambrosio Colonna, si bien reconoce que este tipo de plagio era común en el siglo XVII y hasta estaba bien visto, pues contribuía a expandir y preservar el texto original.

El caso es que la historia destaca el acervo musical de Giovanni Paolo Foscarini, titulado Li 5 libri della chitarra alla spagnola, como una de las piezas clave para entender la evolución en la forma de tocar la guitarra.

De su vida solo nos ha llegado prácticamente lo que que cuenta de sí mismo en sus libros de música.

En su libro segundo de guitarra publicado en 1629 se define como  Musico, e Sonatore, di Liuto e Tiorba, della Venerabile Compagnia del Saatissimo [sic] Sacramento d’Ancona.

Es decir, que se consideraba sobre todo laudista y tiorbista.

También se sabe que perteneció a la Accademia dei Caliginosi de la ciudad de Ancona y que su sobrenombre en dicha institución era Il Furioso.

En su tercer libro de guitarra menciona su fama internacional como laudista y el haber servido en la corte de Bruselas del archiduque Alberto de Austria, sobrino de Felipe II y soberano de los Países Bajos, hasta la muerte de este en 1621.

También hay constancia de que residió en Roma, Venecia y París, a través de las cartas que le escribió al poeta holandés Constanijn Huygens, y manifestaba en las últimas su deseo de volver a Italia, pero parece ser que enfermó y murió hacia 1647.

La obra de Foscarini se compone de cinco libros de música para guitarra publicados entre 1629 y 1640.

Cada nuevo volumen va incorporando los precedentes, de forma que el titulado Li 5 libri della chitarra alla spagnola contiene los cinco.

Su publicación de 1630 Il primo, secondo e terzo libro della chitarra spagnola, que como indica su título incluye sus tres primeros libros de guitarra, constituye la primera vez que se realiza y edita una serie de  grabados de tablatura italiana de este instrumento.

A Giovanni Paolo Foscarini se le atribuye el mérito de haber desarrollado un sistema de tablatura para tocar la guitarra que combinaba la notación italiana para laúd con la designación de los acordes con las letras del alfabeto, un sistema que simplifica el aprendizaje.

A este sistema alfabético se le atribuye un origen italiano, aunque bien podría ser español o napolitano, dado que esta región de Italia pertenecía al imperio español. Las primeras fuentes que incluyen esta técnica son hispanas y de 1599: el Cancionero de Bezon y el Libro de cartas y romances españoles de la duquesa de Traetta. El primer tratado que lo incluye es Nuova inventione d’intavolatura per sonare li balletti sopra la chittara spagniuola senza numeri e note de Girolamo Montesardo publicado en 1606.

En su obra Il primo, seco[n]do, e terzo libro della chitarra spagnola y en las siguientes reediciones, Foscarini incluye una nota dirigida al lector en la que establece nueve reglas para la correcta interpretación de la guitarra.

En sus palabras, explica que todo el que quiera aprender a tocar el instrumento debería entre otras cosas “practicar el siguiente Alfabeto con diligencia y comprometerse a memorizarlo para no tener que buscar los acordes cuando tenga que tocar alguna de las piezas”, se entiende, las incluidas en el libro.

Lo que se denomina como Alfabeto es una forma sencilla de indicarle al intérprete de la guitarra la postura  de los dedos que debe adoptar en cada acorde.

Las notas se designan con letras del abecedario, como en el sistema de notación musical anglosajón. No obstante, no se correspondían con la denominación de los acordes de la guitarra moderna, como podemos ver en la figura siguiente.

 

En una guitarra actual con una afinación convencional, lo que designan como el acorde Si (B), en la postura del gráfico sería un Do7, mientras que lo que identifican como Do (C) es un Re mayor y este, D, presenta una postura de los dedos que se corresponde con La menor.

Monica Hall, musicóloga que ha estudiado a fondo los libros de Foscarini, plantea los problemas que entrañan estos de cara a interpretar correctamente las piezas que incluyen.

A su juicio, la técnica de a guitarra barroca requiere mucha más información -que no incluye Foscarini en sus tratados- sobre qué debe hacer la mano izquierda que las tablaturas estándar para laúd.

En concreto, refiere que mientras que en laúd los acordes se tocan con todos los dedos, en la guitarra el acorde puede ser rasgueado con un simple golpe de los dedos hacia arriba o hacia abajo.

Esto es solo un ejemplo de todos los elementos que ella echa en falta para poder ejecutar perfectamente las tablaturas de Giovanni Paolo Foscarini, que con todos los defectos, fue un gran precursor de la técnica actual de la guitarra.

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