En la muy noble y leal ciudad de Sevilla. 1ª Parte

En la muy noble y leal ciudad de Sevilla. 1ª Parte

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Audio del programa de Música Antigua a la carta dirigido y presentado por Sergio Pagán:

Hoy comenzaremos con música de Francisco Guerrero, insigne maestro sevillano, porque hoy vamos a trasladarnos a la “muy noble y leal ciudad de Sevilla”.

Y podremos escuchar obras de Alfonso X el Sabio, Alonso Lobo, Juan Vásquez, Francisco de Peñalosa, Miguel de Fuenllana y Alonso Mudarra.

Francisco Guerrero

Francisco Guerrero (Sevilla, 4 de octubre de 1528 – 8 de noviembre de 1599) es junto a Tomás Luis de Victoria y Cristóbal de Morales uno de los grandes nombres de la música sacra española del Renacimiento y uno de los mayores compositores españoles de todos los tiempos. Actualmente tiene un conservatorio en Sevilla con su nombre en conmemoración suya (Conservatorio Profesional de Música Francisco Guerrero)

Recibió su formación musical inicial, como miembro del coro de la catedral de Sevilla, por su hermano Pedro y por Fernández de Castilleja.

También recibió instrucción de Cristóbal de Morales. A los 17 años (1546) fue nombrado maestro de capilla de la catedral de Jaén. Antes de cumplir los treinta había consolidado una excepcional reputación y su obra se publicaba en el extranjero.

Fue nombrado maestro de capilla de la catedral de Málaga, aunque nunca llegó a residir allí, antes de ser empleado por el coro de la catedral de Sevilla. Viajó extensamente por España y Portugal, al servicio del emperador Maximiliano II y pasó luego en Italia un año (1581-1582).

Años más tarde decidió visitar Tierra Santa, lo que hizo en 1589. Fue hecho cautivo por piratas durante el viaje de regreso y tuvo que ser rescatado, como era común en la época, por el pago de una considerable cantidad. La aventura fue narrada por él en el libro El viage de Hierusalem (El viaje de Jerusalén) publicado en 1590 que tuvo un gran éxito popular. El endeudamiento subsiguiente lo llevó a prisión, hasta que fue contratado de nuevo para el coro de la catedral de Sevilla, donde terminó sus días, como maestro de capilla, cuando la peste del 1599 acabó con su vida.

Guerrero pasó más tiempo en España que Victoria o Morales, residentes mucho tiempo en Italia, y también compuso una mayor proporción de obras profanas. También se distingue de ellos por una abundante obra instrumental, además del cuerpo principal, formado por obras vocales sacras.

Destaca por la variedad de emociones que fue capaz de poner en su música, desde el recogimiento místico a la exaltación, desde la mayor alegría a al desesperación. Su obra, muy popular, siguió interpretándose mucho tiempo, especialmente en las catedrales americanas. Como sus contemporáneos españoles, prefería las texturas homofónicas, con una voz dominante y las otras subordinadas a ella. Anticipó la armonía funcional, lo que dio lugar a que uno de sus Magnificat, cuya partitura anónima fue encontrada en Lima, fuera considerada mucho tiempo una obra del siglo XVIII.

Compuso 18 misas y unas 150 piezas litúrgicas diversas, incluyendo motetes, salmos, vísperas,… además de canciones sacras y profanas (ejemplo: “canciones y villanescas espirituales”). Varias de sus composiciones de distinto género están contenidas en el Cancionero musical de la casa de Medinaceli.

Alfonso X el Sabio

Alfonso X de Castilla, llamado el Sabio (Toledo, 23 de noviembre de 1221 – Sevilla, 4 de abril de 1284), fue rey de Castilla1 entre 1252 y 1284.

A la muerte de su padre, Fernando III el Santo, reanudó la ofensiva contra los musulmanes, ocupando Jerez (1253) y Cádiz (c. 1262). En 1264 tuvo que hacer frente a una importante revuelta de los mudéjares de Murcia y el valle del Guadalquivir.

Como hijo de Beatriz de Suabia, aspiró al trono del Sacro Imperio Romano Germánico, proyecto al que dedicó más de la mitad de su reinado sin obtener éxito alguno. Los últimos años de su reinado fueron especialmente sombríos, debido al conflicto sucesorio provocado por la muerte prematura de su primogénito, Fernando de la Cerda, y la minoridad de sus hijos, lo que desembocó en la rebelión abierta del infante Sancho y gran parte de la nobleza y las ciudades del reino.

Alfonso murió en Sevilla durante el transcurso de esta revuelta, no sin antes haber desheredado a su hijo Sancho.

Llevó a cabo una activa y beneficiosa política económica, reformando la moneda y la hacienda, concediendo numerosas ferias y reconociendo al Honrado Consejo de la Mesta.

También es reconocido por la obra literaria, científica, histórica y jurídica realizada por su escritorio real.

Alfonso X patrocinó, supervisó y a menudo participó con su propia escritura y en colaboración con un conjunto de intelectuales latinos, hebreos e islámicos conocido como Escuela de Traductores de Toledo, en la composición de una ingente obra literaria que inicia en buena medida la prosa en castellano.

Alonso Lobo

Alonso Lobo (Osuna, hacia 1555 – Sevilla, 5 de abril de 1617) fue un compositor español de música renacentista, hijo de Alonso Lobo y de Jerónima de Borja. Aunque no tan famoso como Victoria, fue tenido en gran consideración y Victoria mismo lo consideraba su igual.

Tras pertenecer al coro de niños en la catedral de Sevilla, recibió un título de la Universidad de Osuna y pasó a ser canónigo en una iglesia de Osuna en algún momento anterior a 1591. En ese año, la catedral de Sevilla lo nombró asistente de Francisco Guerrero (de quien fue discípulo) y más tarde se convertiría en maestro de capilla durante las ausencias de Guerrero. En 1593 lo contrató la catedral de Toledo como maestro de capilla; permaneció allí hasta 1594, cuando volvió a Sevilla.

“Credo romano”. Manuscrito conservado en El Escorial.
La música de Lobo combina la suave técnica del contrapunto de Palestrina con la sombría intensidad de Victoria. Alguna de su música también usa técnicas policorales, que eran comunes en Italia hacia 1600, aunque Lobo nunca usó más de dos coros (la música coral contemporánea de la escuela de Venecia usaba a menudo muchos más — Gabrieli a menudo escribía para tantos coros como cupieran en las espaciosas iglesias de Venecia). Lobo extendió su influencia mucho más allá de las fronteras españolas: en Portugal y en lugares tan lejanos como México fue considerado los siguientes 100 años como uno de los mejores compositores españoles.

Sus trabajos incluyen misas y motetes, tres pasiones, lamentaciones, salmos e himnos, además de un miserere para 12 voces (que se ha perdido). Ninguna música secular o instrumental ha sobrevivido que se sepa.

Juan Vásquez

Juan Vásquez (o Vázquez) (c. 1500, Badajoz – después de 1560, Sevilla) fue un sacerdote y compositor español del Renacimiento. A pesar de ser extremeño, se le considera vinculado al grupo de los compositores renacentistas andaluces, entre los que encontramos a compositores tan conocidos como Francisco Guerrero o Cristóbal de Morales. Se le conoce principalmente por su obra profana compuesta de villancicos, canciones y sonetos (madrigales) y por la única obra religiosa que ha llegado hasta nosotros: su monumental “Agenda defunctorum”.

Como ocurre con la mayoría de los compositores de la época, se conocen muy pocos datos biográficos de Juan Vásquez. Se sabe que nació en Badajoz en la primera década del siglo XVI, pero se ignora la fecha exacta de su nacimiento y todo lo referente a su familia y formación musical. Su nombre aparece por primera vez en los registros como cantor de la Catedral de Plasencia, donde fue contratado el 27 de octubre de 1511.

Su voz era la de contralto, lo que indica que en esa época era todavía un niño. A partir de entonces su rastro se pierde durante 20 años hasta que su nombre aparece de nuevo en las actas capitulares de la Catedral de Badajoz, su ciudad natal, donde el 22 de abril de 1530 aparece nombrado como cantor de la capilla de la catedral con un sueldo anual de 15.000 maravedíes.

Francisco de Peñalosa

Nació en Talavera de la Reina alrededor de 1470, aunque algunos investigadores creen que nació entre 1464 y 1468. Se desconoce donde adquirió sus estudios musicales y sacerdotales.

El 11 de mayo de 1498 fue nombrado capellán y cantor de la capilla del rey Fernando el Católico, puesto que ocupó hasta la muerte del rey en 1516. Su salario fue aumentado en mayo de 1503 a 30.000 maravedíes, siendo el sueldo más alto pagado a un cantor de la capilla real. A partir de 1511 fue también maestro de música del infante y nieto de los Reyes Católicos, Fernando I de Habsburgo.
En 1506 fue nombrado canónigo de la Catedral de Sevilla por petición real. Sin embargo, dicho nombramiento fue impugnado y pasaron varios años hasta que el litigio fue saldado a su favor. A partir de entonces compaginó su puesto en la capilla real con el de la catedral sevillana.

Por un documento fechado el 4 de noviembre de 1517 se sabe que Peñalosa se trasladó a Roma para ocupar un puesto en el coro de la capilla del papa León X. El 30 de agosto de 1518 permutó con su amigo Diego de Muros (más tarde obispo de Oviedo) el puesto de canónigo en Sevilla por un arcedianato en Carmona. Tras la muerte del papa en 1521 se trasladó de nuevo a Sevilla recuperando la canonjía en la catedral. El 1 de abril de 1528 murió en Sevilla siendo enterrado en la nave de San Pablo de la catedral sevillana.

Miguel de Fuenllana

Se conocen pocos datos sobre su vida; seguramente sus raíces se hallaban en el municipio de Fuenllana, en la provincia de Ciudad Real, si bien nació en Navalcarnero.

Ciego de nacimiento, compuso un Libro de música para vihuela intitulado Orphenica Lyra (Sevilla, 1554), dedicado a Felipe II de España.

Al venir de Francia Isabel de Valois (tercera esposa de Felipe II), trajo consigo un grupo de músicos instrumentistas franceses que quiso conservar en su Corte de España; Fuenllana alternó con este grupo y sus obras musicales se interpretaron junto a las otras de los artistas extranjeros; al morir la reina en 1568 continuó sirviendo en la corte española.

Miguel de Fuenllana destacó por su habilidad en encontrar acordes y contrapuntos aptos para acompañar las melodías populares; algunas de estas letras tradicionales son: De los alamos vengo, madre, utilizada por Lope de Vega; Morenica, dame, Con que la lavare, De Antequera sale el moro y el romance de la pérdida de Antequera; preparó así el advenimiento de la melodía acompañada de los italianos.

Alonso Mudarra

Alonso Mudarra (c.1510 – 1 de abril de 1580), compositor y vihuelista español del Renacimiento. Hizo innovaciones tanto en música instrumental como vocal y forma parte junto con Luys de Milán, Enríquez de Valderrábano, Esteban Daza, Diego Pisador, Miguel de Fuenllana y Luis de Narváez del grupo de los siete vihuelistas españoles del siglo XVI cuya obra ha llegado hasta nosotros.

No se conoce con seguridad el lugar de su nacimiento, pero se sabe que pasó su juventud en Guadalajara, en casa de los Duques del Infantado, Diego Hurtado de Mendoza e Iñigo López, a cuyo servicio estuvo durante muchos años. Fue en ésta ciudad donde seguramente recibió educación musical.

Probablemente fue a Italia en 1529 con Carlos I de España, junto con el cuarto duque del Infantado Iñigo López.
A su regreso a España, se ordenó sacerdote en 1546 en la catedral de Sevilla, donde permaneció el resto de su vida. Mientras estuvo en la catedral, dirigió todas las actividades musicales que allí se realizaban, actividades de las cuales nos han quedado bastantes documentos, como la compra y ensamblaje de un nuevo órgano y su trabajo junto al compositor Francisco Guerrero en varios eventos.

Murió en Sevilla, y de acuerdo con su voluntad, su considerable fortuna fue repartida entre los pobres de la ciudad.

1 Comentario sobre “En la muy noble y leal ciudad de Sevilla. 1ª Parte”

  1. Eva Luna dice:

    Gracias por compartirlo. Geniales audios!!
    Una sevillana en Washington

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