El «Poema Harmónico» de FRANCISCO GUERAU (1649 – 1722)

El «Poema Harmónico» de FRANCISCO GUERAU (1649 – 1722)

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Francisco Guerau (1649 – 1722) es, junto con Gaspar Sanz y Santiago de Murcia, uno de los tres grandes de la guitarra barroca en España.

Este compositor barroco nacido en Palma de Mallorca, entra en 1659 como cantorcico en el Real Colegio de niños cantorcicos de la Real Capilla.

Diez años más tarde, en 1669, entra como contralto en la Real Capilla, y en 1693 obtiene una plaza de músico de cámara de Carlos II. El mismo año de la publicación de su libro «Poema harmónico compuesto de varias cifras por el temple de la guitarra española» (Madrid, 1694), fue nombrado Maestro de los niños cantorcicos.

Este último cargo lo ocupó hasta que en 1701 fue sustituido por el nuevo maestro de capilla, Sebastián Durón.

El libro de Guerau («Poema harmónico») contiene exclusivamente piezas en estilo punteado, precedidas por una introducción que explica los principios de la notación en tablatura y aconseja sobre varios puntos técnicos, la ejecución de los ornamentos, etc.

Las 40 composiciones de Guerau, todas ellas dentro del género de la variación, se dividen en diez obras basadas en danzas españolas (jácara, canarios, españoleta, folías, marionas, etc.) y 30 extensos pasacalles alabados por Santiago de Murcia en su «Resumen de acompañar la parte con la guitarra» (1714).

La música de Guerau es de una gran calidad y enorme dificultad técnica, como corresponde al repertorio eminentemente culto de un instrumento que ya había hecho progresos técnicos considerables.

Guerau escribe en su libro (pág. 4, ADVERTENCIAS A LOS PRINCIPIANTES): «No fue mi intento poner rudimentos en este Libro para principiantes, porque à la verdad, lo que en èl se contiene, mas es para quien tiene la mano suelta, y habilitada, que no para los que carecen de exercicio …».

El listado de obras lo encontramos en la pág. 6 y siguiente, dónde puede leerse:

«INDICE DE LAS OBRAS CONTENIDAS EN ESTE POEMA HARMONICO»:

1.- Diez y siete diferencias de Passacalles de Compassillo por primer tono, (folio 1)
2.- Otras diez y siete de Proporcion por el mismo tono, (folio 2)
3.- Diez y seis diferencias de Passacalles por segundo tono de Compassillo, (folio 3)
4.- Otras diez y seis de Proporcion por el mismo tono, (folio 5)
5.- Treze diferencias de Passacalles por segundillo, de Compassillo, (folio 6)
6.- Otras treze de Proporcion por el mismo tono, (folio 7)
7.- Diez y nueve diferencias de Passacalles por tercer tono, de Compassillo, (folio 8 )
8.- Diez y seis de Proporcion por el mismo tono, (folio 10)
9.- Catorze diferencias de Passacalles por quarto tono, de Compassillo, (folio 11)
10.- Diez y seis de Proporcion por el mismo tono, (folio 12)
11.- Quinze diferencias de Passacalles por quinto tono, de Compassillo, (folio 13)
12.- Doze de Proporcion por el mismo tono, (folio 15)
13.- Catorze diferencias de Passacalles por sexto tono, de Compassillo, (folio 15)
14.- Otros catorze de Proporcion por el mismo tono, (folio 16)
15.- Diez y nueve diferencias de Passacalles por septimo tono, de Compassillo, (folio 17)
16.- Diez y ocho de Proporcion por el mismo tono, (folio 19)
17.- Catorze diferencias de Passacalles por octavo tono, de Compassillo, (folio 20)
18.- Quinze de Proporcion por el mismo tono, (folio 21)
19.- Catorze diferencias de Passacalles por octavo alto, de Compassillo, (folio 22)
20.- Otras catorze de Proporcion por el mismo tono, (folio 24)
21.- Catorze Passacalles por Patilla, de octavo punto alto, de Compassillo, (folio 25)
22.- Otros catorze de Proporcion por el mismo tono, (folio 26)
23.- Doze Passacalles por primer tono, punto baxo, de Compassillo, (folio 27)
24.- Treze de Proporcion por el mismo tono, (folio 28)
25.- Treze Passacalles por octavo alto, punto alto, de Compassillo, (folio 29)
26.- Otros treze de Proporcion por el mismo tono, (folio 30)
27.- Catorze Passacalles por septimo tono, punto alto, de Compassillo, (folio 31)
28.- Treze de Proporcion por el mismo tono, (folio 32)
29.- Doze Passacalles por segundo tono, punto baxo, de Compassillo, (folio 33)
30.- Otros doze de Proporcion, por el mismo tono, (folio 34)
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31.- Treinta y nueve diferencias de Xacara, (folio 35)
32.- Veinte y nueve diferencias de Xacara de la Costa, (folio 37)
33.- Doze diferencias de Mari-Zápalos, (folio 39)
34.- Ocho diferencias de Españoleta, (folio 42)
35.- Doze diferencias de Pavana, (folio 45)
36.- Treze diferencias de Gallarda, (folio 49)
37.- Doze diferencias de Folias, (folio 51)
38.- Diez y ocho diferencias de Mariona, (folio 53)
39.- Treze diferencias de Canario, (folio 54)
40.- Treze diferencias de Villano, (folio 55)

Disfrutemos algunas de estas joyazas, interpretadas por grandes maestros de la guitarra barroca en la actualidad.

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MARIONAS – Francisco Guerau (1649 – 1722).
(«Poema harmónico compuesto de varias cifras por el temple de la guitarra española», Madrid, 1694).

Intérprete: José Miguel Moreno (Guitarra barroca).
GlossaMusic.com

Imágenes: Pintura Barroca Española (Bartolomé Esteban Murillo).

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CANARIOS – Francisco Guerau (1649 – 1722).
(«Poema harmónico compuesto de varias cifras por el temple de la guitarra española», (Madrid, 1694).

Intérprete: José Miguel Moreno (Guitarra barroca).
GlossaMusic.com

Imágenes: Artà (Mallorca – España).

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Jácaras – Francisco Guerau (1649 – 1722).
(«Poema harmónico compuesto de varias cifras por el temple de la guitarra española», Madrid, 1694).

Intérprete: Juan Carlos Rivera (Guitarra barroca). Web oficial

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Escribe THOMAS SCHMITT («Francisco Guerau, Poema harmónico, estudio, transcripción y facsímil», 2000) :

«Poco, en relación a otros guitarristas, se ha escrito sobre Guerau: poco sobre su vida, poco de su obra.

Aunque aparecen en muchas «Historias de música» o libros sobre la guitarra algunas advertencias sobre Guerau, son, en su mayor parte, muy generales, cuando no superficiales o pura descripción […]

Guerau, parece que pasó casi toda su vida en Madrid, por lo menos los mejores años de su vida, donde se puede rendir el máximo.

Entró en 1659 como cantorcico en el Real Colegio de niños cantorcicos y, cuando mudó su voz, en 1669, quedó como contraltista en la capilla casi 25 años, hasta conseguir el mismo año de la publicación del «Poema Harmónico» un cargo más alto como Maestro de los niños cantorcicos.

La vida como niño cantorcico era bastante dura (para nosotros hoy en día) aunque hay que tener en cuenta que en aquellos años era una de las pocas posibilidades de conseguir un trabajo fijo, y, además en una corte importante como la de Madrid.

Eran años de mucha hambre en la población, años de escasez para la mayoría de la gente, por lo cual se consideraba mucha suerte conseguir una plaza relativamente fija en cuanto a cuestiones económicas.

Añadimos aquí alguna información sobre el Real Colegio de Niños Cantores tal y como nos la ofrece Begoña Lolo en su estudio sobre «La Real Capilla»:

«El colegio de niños cantorcicos fue fundado en 1590 por Felipe II, como forma de garantizar el suministro de voces agudas a la Real Capilla.

Esta institución, que funcionaba en régimen de internado, se regía a través de unas ‘Constituciones establecidas por mandato del Señor Rey Don Felipe II, […]’ Estas constituciones que permanecerán inalterables desde tiempo de Felipe II hasta Fernando VI, regulan una organización dirigida por el rector del colegio, bajo la supervisión económica y religiosa del Patriarca de las Indias, estando las funciones pedagógicas del mismo a cargo de un maestro de gramática y latín y de un teniente de maestro o maestro de música.

A imitación de las constituciones de la Real Capilla, éstas del colegio de niños cantores regularán las obligaciones de sus miembros, así como la distribución del tiempo en la vida colegial y cotidiana de los niños.

El colegio estaba constituido por un rector, un teniente de maestro, un maestro de música, un maestro de gramática y otros dependientes que ejercían oficios varios.»

Francisco Guerau, pues, mantuvo seis años el cargo de Maestro de Música hasta la reforma de la capilla en 1701.

Se anuló esta plaza y probablemente Guerau fue víctima de la reforma […] En 1701, como hemos dicho, fue reformada por Felipe V la Real Capilla, o se unificaron muchas plazas (por ejemplo la plaza del maestro de capilla con la del maestro de los niños cantores).

El nuevo maestro de Capilla a partir del año 1701 fue Sebastian Durón, que unió tanto el cargo de Maestro de Capilla, con el del Rector, y Maestro de Música de los niños cantores […]

Ser sólo cantante (o niño cantorcico) sin obtener ningún grado eclesiástico no era lo mejor para un músico y conllevaba algunas desventajas. Y quizás por esta razón Guerau aspiró en 1685 a ser clérigo, en concreto presbítero.

Era una de las condiciones necesarias (aunque no oficiales) para la plaza del maestro de Capilla. «No tener oficio (es decir, cargo civil) ni beneficio (prebenda eclesiástica) vino a ser sinónimo de incapacidad personal» […]

Pero, ¿qué tenían que hacer los niños cantores y, vinculado con su vida, el maestro de éstos? Los niños eran elegidos tras una prueba de admisión por el Patriarca: los niños «enteros» no debían tener más de 9 años; los niños «castrados» podían ser de mayor edad, pues tenían la ventaja de no mudar su voz.

Como hemos visto, la voz de Guerau mudó, por lo cual en 1669 fue aceptado como contraltista, es decir, más o menos con 20 años.

Para los niños «enteros» empezaba justamente con la mudanza de la voz un grave problema: sólo pocos podían quedarse de cantantes en el coro (como Guerau) o seguir de intrumentistas en la Capilla. Los otros se mandaban a casa […]

Quizás la guitarra no tuviera importancia en la Capilla Real; no existía ninguna plaza para un músico guitarrista; sólo aparece, algunos años, un archilaud.

Funcionalmente el músico del archilaud formaba parte del grupo del bajo continuo.

Aunque no haya existido una plaza de un guitarrista, eso no significa que no se usara la guitarra.

Muchos músicos, también los cantantes, tocaban varios instrumentos, algo que dependía de las necesidades de la obra en particular.

El hecho de que hubiera guitarras no es extraño en sí, sino que nos llama la atención que un maestro de los niños cantorcicos compusiera música para ese intrumento y, un paso más, que incluso consiguiera publicar la música.

Es conocido que muchos de los músicos de una capilla, tanto el maestro de capilla como los músicos instrumentistas, e incluso los copistas, componían música «funcional» para el uso dentro de la necesidad de una capilla musical: villancicos, música para el oficio, etc.: en general, música vocal que se solía interpretar a lo largo de todo el año.

Pero un intrumento solista como la guitarra no cabe en este esquema.

No hay lógica ninguna – teniendo en cuenta siempre el principio del utilitarismo de una obra en aquellos años – para la publicación del Poema Harmónico […] Ese porqué quedará, probablemente, para siempre como pregunta; pues si consideramos la publicación bajo el lema de algo funcional podemos argumentar: Murcia recopiló como Maestro de guitarra en la corte de Felipe V composiciones de guitarristas franceses y italianos; Sanz nos ofrece una instrucción sobre el bajo continuo.

Pero en Guerau no encontramos ninguna señal a favor de una publicación para guitarra, ningún documento menciona jamás este instrumento ni habla del instrumento que debió de ser el preferido – así por lo menos nos parece hoy en día – por este presbítero.

Finalmente sólo nos quedan ideas vagas sobre el porqué del Poema Harmónico: podemos considerarlo tanto como fruto de un Maestro de niños cantorcicos que sólo tiene la posibilidad de expresar obras musicales «pequeñas» en composiciones para la guitarra, en el sentido de algo muy personal e introvertido, incluso en cierto modo en contra de lo que era normal.

O, en un sentido más profano y pragmático, por circunstancias adversas, incapacidades, o factores de organización por las cuales a Guerau le habría sido imposible componer otra música – salvo la de la guitarra.

Sea como sea, el «Poema Harmónico» permite en su comprensión interpretativa y artística ambas posibilidades y nos ofrece, a pesar de todo, la música de un gran compositor.»

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Marizápalos – Francisco Guerau (1649 – 1722).
(«Poema harmónico», Madrid, 1694).

Intérprete: Hopkinson Smith (Guitarra barroca).

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Passacalle por el cuarto tono – Francisco Guerau (1649 – 1722).
(«Poema harmónico», Madrid, 1694).

Intérprete: Xavier Díaz-Latorre (Guitarra barroca). En directo, Sevilla 2010.

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Enlaces:

Facsímil «Poema harmónico» – Wikipedia
Books

Artículo escrito por Camilo López García

2 Comentarios sobre “El «Poema Harmónico» de FRANCISCO GUERAU (1649 – 1722)”

  1. Aurea Regina Coelho dice:

    Precioso!Gracias

  2. Miguel Sans dice:

    No entiendo con todo lo que se escribe y se estudia se los guitarristas al «ayre español» no se mencione la indubitable genealogía estas piezas desde el manuscrito de Santa Cruz en mms quite se aprecia la evolución con la adición de nuevas variaciones por alto (trastes VIII a X, o la la moda de los adornos.
    Ksa primera es la más pobre pero tiene una fuerza primigenia que las siguientes no superan. Está danzas forman parte de un círculo muy exclusivo en el que no se sabe como comienza Antonio, pero que pasó de un maestro al siguiente EGB la capilla real.
    El fechado de bne en 1615 o 18 parece muy prematuro comparado con lo que seguía tocando Briceño. Desconozco la obra de Doisi Velasco. La serie sigue más o menos en 50, 94 y acaba con Murcia en 1730. Hay esquemas mucho más pobres como el de Ruiz de Ribayaz curiosamente llega hasta América en el manuscrito Zuola con su Marizápalos entre las contradanzas que llegaron luego.

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