¡Albricias, Oh mortales!

¡Albricias, Oh mortales!

  • Comentar
  • Imprimir
  • Compartir

La agrupación de música antigua La Ritirata, liderada por el violonchelista bilbaíno Josetxu Obregón, y con la participación de la soprano aragonesa María Eugenia Boix, se presentará este jueves día 10 de marzo por primera vez en la Capilla Real del Palacio Real de Madrid, dentro de la programación del XXVI Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid.

Un festival que apuesta por la renovación en esta edición, y que incorpora por primera vez a sus espacios habituales esta fantástica Capilla Real, con un aforo de 400 personas, fruto de la colaboración establecida con Patrimonio Nacional.

La entrada es libre hasta completar aforo.

“¡Albricias, Oh mortales!”

Originada en Italia, la cantata barroca para voz solista y bajo continuo o grupo instrumental experimenta un gran desarrollo en España con las “cantadas” de temática religiosa de Iribarren.

Desde la península, esta forma musical emigra a América junto a los Jesuitas y allí la encontramos en lengua guaraní en los Archivos Musicales de Chiquitos y Moxos de Bolivia.

PROGRAMA

LA CANTATA RELIGIOSA BARROCA EN ESPAÑA Y SU DIFUSIÓN EN AMÉRICA

Concerto nº 23 en do mayor Alessandro Scarlatti (1660-1725)
Adagio
Fuga
Adagio
Allegro

Pompe inutili – Antonio Caldara (1670-1736)
Aria del oratorio “Maddalena ai piedi di Cristo”

Bello esposso, dulce Amante (Area al Ssmo.) * – Juan Francés de Iribarren (1699-1767)
1. Recit.: Con humildad rendida
2. Area amorosa: Bello esposso, dulce Amante

Amoroso & Allegro del Concierto en re menor - Francesco Mancini (1672–1737)

Qué contrario Señor (Cantada al Santísimo con violines) - José de Nebra(1702-1768)
1. Recit.: Qué contrario, Señor
2. Aria cantable: Con la paz tu amor convida
3. Recit.: Camine pues en orden todo aliento
4. Aria alegre: Salga el hombre feliz

Sonata para violoncello en la menor – *Giuseppe Antonio Paganelli (1710-c.1763)
1. Largo
2. Allegro
3. Adagio
4. Gigue

Aquí Ta Naqui Iyai (religiosa boliviana) - Anónimo (Archivo musical de Moxos, Bolivia)

Albricias, O mortales (Cantada) * Juan Francés de Iribarren (1699-1767)

1. Recit.: Albricias, o mortales
2. Area: Ronda la Luz ansiosa

* – obras de recuperación histórica cuya primera interpretación en tiempos modernos fue realizada por La Ritirata.

Intérpretes

La Ritirata
Eugenia Boix, soprano
Tamar Lalo, flauta dulce
Hiro Kurosaki, violín
Miren Zeberio, violín
Daniel Oyarzabal, clave
Sara Águeda,arpa
Josetxu Obregón, violoncello y dirección artística

Datos del concierto

10 de marzo 2016 a las 19:30 h. en la Capilla del Palacio Real de Madrid
Festival: XXVI Festival Internacional de Arte Sacro Madrid

Entrada libre hasta completar aforo

Más información en la web oficial del Festival

NOTAS AL PROGRAMA

Derivada del madrigal renacentista, la cantata barroca nace en Italia a principios del siglo XVII, en aquel intenso momento histórico creativo que dio origen también a otros grandes logros formales como el oratorio o la ópera.

El nombre de cantata, contrapuesto a los de sonata y tocata, alude a una obra cantada. Y es que, en efecto, la cantata está destinada a la voz o voces solistas con acompañamiento de bajo continuo o grupo instrumental y su estructura consiste en una sucesión de recitativos y arias.

Según el tema sea profano o religioso, se produce una diferenciación más textual que musical entre la cantata da camera y la cantata da chiesa.

Y musicalmente, salvo por su longitud más reducida, la cantata de cámara es casi indistinguible de la ópera al igual que la cantata de iglesia es difícilmente diferenciable del oratorio.

Esta forma musical alcanza su máximo esplendor con Alessandro Scarlatti y sus cerca de ochocientas cantatas, unas compuestas en Roma para la Accademia degli Arcadia, fundada en 1690 bajo los auspicios de la reina Cristina de Suecia, y otras cuando el compositor estaba como maestro de la Capilla Real al servicio de la corte del Reino de Nápoles, virreinato de la corona española en aquella época.

Vicemaestro de Scarlatti y su sucesor en el cargo tras su muerte fue Francesco Mancini, cuya actividad compositiva más importante se produce precisamente en ese período napolitano.

Obras instrumentales de ambos compositores recogidas en el programa nos sitúan en el contexto italiano del origen y desarrollo de la cantata.

En España, esa influencia italiana llega gracias a compositores como Antonio Caldara, que residió en Barcelona en plena Guerra de Sucesión como miembro de la Capilla Real barcelonesa durante la efímera corte (1708-1711) del pretendiente al trono español Archiduque Carlos de Austria, lo que le permitió estrenar en el Teatro Llotja de Mar la primera ópera italiana representada en España.

La bellísima y emotiva aria “Pompe inutili, che il fasto animate” del oratorio “Magdalena a los pies de Cristo” que se nos ofrece hoy está asentada sobre un impresionante solo de cello, ya que no en balde su autor era violonchelista y esa faceta queda puesta de manifiesto muy frecuentemente en sus creaciones.

Otro músico italiano que visitó nuestro país fue Giuseppe Antonio Paganelli, nacido en Padua, que formó parte de la Accademia dei dilettanti de su ciudad y desarrolló su carrera musical en Rheinsberg, donde fue maestro de la música de cámara de la corte de Wilhelmine von Bayreuth, y en otras ciudades de Alemania, estrenando ópera en Venecia y Florencia.

Desde el año 1756, en las partituras que publicó, aparece su nombre con el título de «maestro de música de cámara del rey de España», extremo este que necesita de mayor investigación.

La única fuente de la sonata de Paganelli que conocemos en la actualidad se encontró en la colección del príncipe Franz Rudolf von Schönborn de Wiesentheid, un gran aficionado a la música y especialmente a la destinada al violonchelo, que recopiló cientos de obras en la biblioteca privada de su palacio.

El influjo italiano se manifiesta en la península sobre todo en el gran desarrollo de la “cantada”, buena muestra de la cual es el centenar largo compuesto por Juan Francés de Iribarren, natural de Sangüesa, que fue un talento musical que a los 15 años ya estaba en la Capilla Real de Madrid estudiando órgano con el maestro José de Torres.

Su primer destino lo desempeñó como organista de la Catedral de Salamanca, donde ejerció durante 16 años, y más tarde fue maestro de capilla de la Catedral de Málaga, donde permaneció 34 años hasta su muerte.

De sus 975 obras, dispersas en varias bibliotecas de Salamanca, Madrid, Guadalupe, Silos, Granada, Osuna, Córdoba, Las Palmas y Guatemala, el núcleo fundamental son las 877 composiciones que se conservan en el Archivo de Música de la Catedral de Málaga, actualmente microfilmadas en el Centro de Documentación Musical de Andalucía con sede en Granada.

Entre ellas destacan alrededor de 109 cantadas para una voz y bajo continuo, dos de las cuales tenemos la ocasión de escuchar en este concierto, escritas en un estilo con clara influencia italiana que entonces estaba muy de moda.

Entre los muchos compositores españoles que abordaron el género cantata hay que destacar también a José de Nebra, una de cuyas cantadas al Santísimo podemos oír esta tarde.

Nacido en Calatayud, ocupó el puesto de organista en el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid y sucesivamente en la Capilla Real, donde llegará a ejercer el cargo de Vicemaestro.

Tras el desgraciado incendio del Real Alcázar, sucedido en la Nochebuena de 1734, que destruyó por completo el archivo de música de la real capilla, fue el encargado junto a Antonio Literes de reponer su repertorio litúrgico.

Maestro del infante Don Gabriel y del padre Soler, además de crear una abundante obra sacra compuso óperas, zarzuelas y autos sacramentales.

Desde la península, la cantata emigra a América, gracias en gran parte a los misioneros jesuitas que, en las misiones sudamericanas llamadas “reducciones”, se sirvieron de la música barroca de su tiempo con finalidad evangelizadora, utilizando gran variedad de instrumentos interpretados por los indígenas y coros muy nutridos de los propios habitantes de las comunidades.

Allí nacieron nuevas muestras de la cantata barroca, tanto en italiano o castellano como en lengua guaraní.

Esta música, desconocida durante siglos, despertó cuando un arquitecto jesuita, Hans Roth, que reconstruía en los años setenta del siglo pasado la iglesia de San Rafael de Chiquitos en Bolivia, descubrió una cámara secreta, sellada desde la expulsión de los jesuitas en el año 1767.

En ese recóndito lugar se encontraron miles de partituras y decenas de instrumentos musicales, que sorprendieron al universo de la musicología.

En las varias colecciones allí halladas con música barroca de la época virreinal, que en la actualidad se conservan en los archivos musicales bolivianos de Chiquitos y de Moxos, predomina la música religiosa, pero hay que destacar también obras de música instrumental.

Hoy podemos escuchar en este concierto, entresacada de todo el material manuscrito, transcrito y publicado por el musicólogo polaco Piotr Nawrot en su Colección “Monumenta Música”, una cantata en lengua guaraní que evidencia el nivel técnico y artístico al que llegó la música misional.

No hay comentarios sobre “¡Albricias, Oh mortales!”

Añadir un comentario.

Escribir un comentario



  • Compositores

    Juan del Encina

    Juan del Encina Quizás si algún día buscando entre legajos encontramos alguna frase referida a Zerbantes, sonreiremos y seguiremos...

    noviembre 27th, 2018 | Leer más